jueves, 2 de febrero de 2012

Origen de los latifundios en España.

Esta entrada va enfocada a analizar el origen de los latifundios en España desde La Reconquista cristiana.
Los verdaderos orígenes de los latifundios se hallan en la Reconquista y la desamortización y no en los factores naturales económicos y sociales, con los que se pretenden justificar,
A medida que se efectuaba la Reconquista cristiana, la mayor parte de los terrenos se repartían entre las órdenes militares, los nobles que figuraban como caudillos y el clero. Las fértiles tierras andaluzas y extremeñas fueron muy codiciadas por los castellanos. La Iglesia, las órdenes militares y toda nuestra aristocracia procuró sacar una buena parte de este preciado botín.
Los latifundios nacieron de un hecho guerrero y político; la naturaleza no ha tenido la más mínima intervención en este engendro.
La expulsión de los moriscos en Andalucía occidental en 1610 facilitó el ensanchamiento de estas propiedades y despobló más los campos, imposibilitando su laboreo posterior.
La situación económico y social fue agravandose desde este momento, y la historia nos indica que los siglos XVII y XVIII fueron de una enorme decadencia económica y social en nuestra patria, a pesar de nuestras colonias americanas.
Los privilegios de que disfrutaba el Concejo de la Mesta, al que pertenecían los grandes títulos, impidieron el desarrollo de la agricultura, haciendo prevalecer la ganadería, a la que ellos se dedicaban, imposibilitando la vida del pequeño propietario, que veía destruidos sus sembrados con gran frecuencia por los ganados de aquellos, dueños de terrenos comunales y de propios, ya que aprovechaban sus pastos. Así se entiende que en vez de disminuir, se agrandase la gran propiedad, quedándose con las tierras de los pequeños agricultores.
La gran masa de terrenos comunales permitía que llegasen algunas migajas de su riqueza. Además los bienes de las comunidades religiosas eran cultivados en arrendamiento por estos modestos agricultores.
La desamortización de todos estos bienes efectuaba para aliviar la situación de Hacienda pública e intensificaba la explotación del suelo, aunque ninguno de estos móviles se realizara, es el hecho más trascendental después de la Reconquista como creador de nuevos latifundios. Se realizó tan torpemente que no sirvió para mejorar la situación de los trabajadores y, en cambio, vino a aumentar el poder de los ricos.
Los latifundistas hicieron lo que más convino a sus intereses.
A día de hoy, los latifundios se concentran en torno a más del 40% en las provincias de Cáceres y en gran parte de andalucía como en Ciudad Real, Huelva, Sevilla, Córdiba, Cadiz o Granada.
Le siguen Salamanca, Ávila, Toledo, Badajoz, Jaén, Málaga y Albacete con una concentración del 25% al 40%.
Con un 10% a un 25%  Almería, Murcia, Alicante, Valencia, Madrid y Segovia. Hasta un 10% provincias como Castellón, Guadalajara, Zamora, Palencia y Valladolid. 
El resto de provincias de la zona septentrional y meridional, reflejan aún sin cantastrar.

Blanca Galicia Paredes

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